Entrevista con Francisco Martín Simón

Entrevista con Francisco Martín Simón

“¡La Sierra es auténtica!”

Entrevista con Francisco Martín Simón.
Dtor. Gral. de Turismo Junta de Extremadura

 

¿Quién es Francisco Martín? He sido muchas cosas, desde estudiante universitario en Valladolid en mis años mozos, luego, más de 25 años en el sector privado, con un montón de personas a mi cargo, también concejal del Área Económica, de Interior y Empleo en mi ciudad, Diputado en la Asamblea de Extremadura como Portavoz de Turismo y Comercio hasta Director General de Turismo, cargo que ejerzo ahora con muchísimo orgullo. Pero, si algo soy de verdad es un enamorado de mi tierra, Extremadura. Me gustan las cosas sencillas y precisamente nuestra comunidad tiene la belleza de la sencillez de paisajes y sus gentes en el mejor sentido de la palabra: honesta, natural, pura… como una poesía de Gabriel y Galán.

Se dice que tienes una especial predilección por esta comarca… ¿es verdad, por qué? Claro que sí, siempre me ha atraído la Sierra de Gata, aunque también me encanta el Sur de Extremadura: Llerena, Zafra, Jerez… La Sierra de especial: su ubicación, más alejada de Madrid que el resto de las comarcas del Norte de Extremadura ha ayudado a preservar la esencia de lo auténtico. El paisaje, las costumbres, la gastronomía, el carácter de sus gentes es auténtico. Lo que durante años pudo ser una desventaja es hoy una oportunidad. Digamos que la Sierra se ha visto menos afectada por la “contaminación” que inevitablemente genera el ser una zona de tránsito… Imagínate que hasta tenéis una lengua propia del S. XIII que utilizáis todos los del Valle de Xálima de forma habitual. Eso es una auténtica joya cultural que refuerza lo que comentaba antes: ¡la Sierra es auténtica!

Pero a, decir verdad, fue con el incendio de 2016 cuando se prendió en mí el verdadero apego a la Comarca. Me dolió en el alma ver el estrago causado por el fuego y desde aquel fatídico día me he volcado -al igual que mi Consejero y nuestro Presidente Guillermo- en hacer todo lo posible por, desde mi ámbito político, promocionar y dar una nueva imagen de verde y agua a la Sierra. Hay que ver la parte buena en todo, ahora la Sierra tiene más notoriedad, una campaña de Otoño que antes no tenía, hay más unión entre todos los pueblos y además,  se está trabajando en el Proyecto Mosaico para atajar de raíz las causas profundas que lo originaron. Sois un Ave Phoenix.

Para la Sierra de Gata el turismo es un sector estratégico… ¿Cómo ves el sector en la comarca? ¡Claro que lo es! Ya decía antes que tenéis una gran oportunidad de desarrollo turístico sostenible basado precisamente, en la pureza de vuestro paisaje, cultura, historia, lengua, gastronomía… Eso es lo que busca el turista del S. XXI, la autenticidad de una experiencia completa que no sea un parque temático de cartón piedra. En la Sierra de respira esa autenticidad. El atractivo es tal que, al contrario de lo que ocurre en otras zonas de España, aquí hay muchos turistas que se quieren quedar a vivir. Eso es un síntoma excepcional ¿en cuantos sitios de los que has estado has pensado en quedarte a vivir? Aquí eso pasa. Un turismo de segunda residencia sería una gran cosa ya que no solo ataja de raíz el problema de la despoblación, sino que crea puestos de trabajo directos e indirectos y por tanto mejora la calidad de vida.

La Sierra ya es un referente turístico pero debe basar su desarrollo en preservar esa autenticidad que os hace tan especiales. Calidad, autenticidad y aumentar la escala del sector serían una buena receta.

Dicen que lo que se sueña se puede conseguir… ¿Cómo imagina el futuro del turismo en la Sierra de Gata? Efectivamente, hay que soñar, es tiempo de valientes, de cooperación e innovación. Tenéis que trabajar juntos, vivimos en la época de la globalización, los destinos locales se quedan muy pequeños. Hay que pensar en grande “Think Big” que dicen los americanos. El turismo lo debéis trabajar como una comarca, no como 20 pueblos. Y más allá: cooperando con las Hurdes. Yo sueño una Sierra de Gata trabajando junta, con piscinas naturales muy cuidadas y mimetizadas en el entorno, con buenos restaurantes y profesionales preparados, con Wi-Fi en todas partes y trabajo para la gente joven, una Sierra con una marca única de calidad. También sueño con los cascos históricos habitados y cuidados hasta en los pequeños detalles, y llenos de flores en primavera. ¿Una nueva Toscana? No, eso ya está muy manido, la Toscana deberá pensarse en unos años si quiere ser una “Nueva Sierra de Gata”.